¿Alguna vez lo despidieron por hablar con su jefe?

No directamente, sin embargo, estoy seguro de que fue el punto de inflexión.

Hace años estaba trabajando para un inicio temprano. La mayoría de los vicepresidentes tienden a ser inexpertos, apasionados o ambos en esa etapa. Este chico era ambos. Su estilo de gestión era simplemente convocar a una reunión del equipo cuando quería discutir cualquier cosa, incluso cuando podría haberse manejado de forma individual o por correo electrónico. De todos modos me estoy desviando.

En ese momento estaba trabajando en un juego móvil. Estaba trabajando en la página de configuración para ser exactos. Ahora, los diseños y los activos que me dieron no encajaban ni funcionaban correctamente en los teléfonos móviles, así que realicé algunos ajustes menores para solucionarlo.

Comienza a mirar y jugar con la última versión. Él llega al menú, con mis ajustes, lo escucho gemir. Él se acerca a mí y exige saber por qué cambié algo. Le dije que tenía que ponerme en forma. Él procede a decir “Pagamos a nuestros diseñadores una gran cantidad de dinero. No eres un diseñador. Nunca cambies un diseño que se te haya dado. Arreglalo. Y se aleja.

En este punto estoy como guau, salgo para calmarme y simplemente cambiarlo de nuevo. Un poco más tarde, estoy trabajando en diferentes partes de la aplicación. Esta parte tiene entrada de palabras clave. En mis pruebas cuando apareció el teclado, cubrió el campo de entrada, pero dado que ajustar el diseño no estaba en el diseño cuando apareció la placa del teclado, lo dejé como está.

Prueba la última versión, ve el problema con el teclado, se acerca a mí y me pregunta por qué no hice cambios en el diseño. En este punto, casi lo pierdo. Estoy mal pagado, sobre trabajado y traté esa basura. Lo he tenido con él. Lo miro a los ojos y digo “la última vez que hice eso me masticaste y me dijiste que nunca lo cambiaras. Junta tu polla y toma la decisión. O se me permite cambiar las cosas o no. No haré un gramo de trabajo hasta que tú lo decidas.

Me mira como si acabara de caer en sus manos. Se sintió como si toda la oficina se hubiera quedado en silencio. Recibo algunos mensajes y flojo diciéndome a alguien y regañándole. El CTO se disculpa por su comportamiento y me dice que tome el resto del día libre.

Dos días después me despiden.